Además
de los métodos anticonceptivos temporales, existe la posibilidad tanto
en el hombre como en la mujer de mediante un procedimiento quirúrgico poner fin
a su fertilidad.
Estos
procedimientos suelen ser irreversibles y por ello sólo son recomendables para
personas adultas que han pensado, reflexionado y decidido que ya no desean
tener más hijos.
Realización de una vasectomía
Es una intervención quirúrgica realizada a los hombres que
voluntariamente desean ser estériles. Tiene una duración aproximada de 30
minutos y requiere el uso de anestesia local.
Consiste
en cortar y cauterizar los conductos deferentes que son los encargados
de transportar los espermatozoides desde los testículos. El hombre seguirá
eyaculando, pero en su semen no habrá espermatozoides.
Se
realiza a través de una incisión en el escroto por la que se extraen los
conductos deferentes para ser seccionados. La intervención no requiere ingreso
hospitalario. Es más sencilla y conlleva menos riesgos que la ligadura de
trompas.
Aunque existen posibilidades de que este proceso sea
reversible, las probabilidades de éxito no están aseguradas. Para lograrlo
sería necesario someterse a otra intervención.
A tener en cuenta
En
muchos casos, cuando el hombre que se ha sometido a una vasectomía desea volver
a tener hijos, la solución es recurrir a la fecundación in vitro.
Puesto
que el hombre sigue produciendo espermatozoides, se le pueden extraer para
posteriormente fecundar el óvulo de la mujer con los procedimientos médicos
necesarios.
Observaciones
Después
de la intervención, será necesario utilizar durante un tiempo algún método
anticonceptivo como el preservativo, hasta que ya no queden espermatozoides en
los conductos deferentes.
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