Uso de los antibióticos
Son
medicamentos que detienen el crecimiento o matan ciertas bacterias presentes en
el organismo humano. Hay antibióticos específicos para cada tipo de bacteria.
El
mal uso de estos fármacos se debe, en parte, a muchas personas no diferencian
entre las enfermedades producidas por virus y las producidas por bacterias.
Los
virus y las bacterias son microorganismos muy parecidos, que transmiten
enfermedades infecciosas, pero el tratamiento para combatirlos es distinto.
Las enfermedades bacterianas se combaten con antibióticos,
sin embargo, estos no resultan eficaces contra los virus. Hay enfermedades
típicamente bacterianas, como la brucelosis o la difteria, y otras generalmente
víricas, como la gripe o el SIDA.
La
confusión se debe a que muchas de las enfermedades más comunes, como una
amigdalitis o una otitis, pueden tener un origen vírico o bacteriano. Si tienen
una u otra procedencia, sólo lo puede determinar el médico, que será quien
recete el medicamento adecuado.
El
mal uso de los antibióticos puede provocar que luego estos no sean eficaces, pues
al tomarlos de manera inadecuada se crean bacterias resistentes a los
mismos.
|