Antes de
buscar empleo es necesario pensar en cuáles son las opciones entre las que se
puede elegir para acceder al mercado laboral. Así, es posible hacer una primera
clasificación en la que se distinga entre:
·
Empleo público
·
Empleo privado
·
Autoempleo
Para
optar por una u otra salida se debe pensar en la situación personal, en las
preferencias, en los requisitos exigidos para cada una de ellas y demás
aspectos relacionados con las circunstancias personales.
Empleo privado
Consiste
en trabajar para otra persona con la que se firma un contrato de manera
voluntaria y a cambio de la obtención de prestaciones económicas. Es la opción
que ofrece más puestos de trabajo.
En cualquier empleo, pero más en el caso de los privados,
se valora, además de la formación, la experiencia laboral adquirida. Es también
muy importante presentar el curriculum en un formato adecuado y prepararse para
la realización de entrevistas.
Empleo público
Consiste
en trabajar para la Administración Pública. Esta tiene la obligación de
publicar en sus boletines los puestos que necesita cubrir y la manera de optar
a ellos.
Generalmente,
se accede a través de oposiciones y concursos, que deben garantizar en sus
bases la igualdad de condiciones para todos los participantes. Cada
convocatoria exigirá poseer unos requisitos determinados para poder
presentarse.
Autoempleo
Consiste
en que el propio sujeto cree, dirija y gestione su propia actividad laboral, es
decir, que se convierte en autónomo. Es el dueño de su propio negocio, y
sobre él recae toda la responsabilidad del mismo.
Esta
opción es más arriesgada inicialmente que las otras, pero para muchas personas
con dificultades para acceder a un empleo privado por minusvalía, edad, etc.
puede ser una posibilidad.
Actualmente,
en muchas Comunidades Autónomas existen subvenciones y ayudas para fomentar la
actividad empresarial autónoma por la repercusión que tiene no sólo en el
sujeto, sino también en la economía de su región.
Antes de
emprender una actividad económica propia es necesario conocer bien la situación
del mercado y asesorarse sobre las posibles formas de financiación y los
aspectos legales.
Para
obtener información sobre todos estos asuntos se puede acudir a la Administración,
pues en todas las Comunidades Autónomas existen organismos que ofrecen
asesoramiento gratuito a las personas que desean emprender su propio negocio.
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