Determinados
sectores laborales están más expuestos a sufrir accidentes laborales por
implicar sus profesiones la presencia de riegos importantes. Estos son los
casos de los trabajadores como los de la construcción, los que emplean máquinas
de alta peligrosidad o los mineros, sobre todo en las minas cerradas.
Además de la probabilidad de accidentes, el riesgo de
contraer determinadas enfermedades también depende de la profesión. Algunas
implican el contacto con sustancias tóxicas o cancerígenas que pueden dar lugar
a la aparición de ciertas enfermedades.
Profesiones
como las sanitarias tienen más riesgos de contraer infecciones y otras
caracterizadas por tener que estar en posturas forzadas o realizar siempre los
mismos movimientos pueden dar lugar a la aparición de determinadas
lesiones.
Enfermedades posturales
En
los empleos actuales la mayor parte del trabajo se realiza de forma sedentaria,
sentado en una silla y con un ordenador. El mantenimiento prolongado de estas
posturas y la incorrecta posición que se adopta en muchas ocasiones puede
provocar la aparición de diversos trastornos.
Muchas
contracturas, lumbalgias o problemas de cervicales tienen su origen en la
rigidez y mala postura que se mantiene en el trabajo a lo largo de la jornada
laboral.
Neumoconiosis
Son
aquellas enfermedades pulmonares que se producen a consecuencia de la inhalación
de polvo de forma continuada, generalmente por motivos profesionales. El
polvo inhalado de se acumula progresivamente en los pulmones produciendo
lesiones.
Existen distintos tipos dependiendo de la sustancia
inhalada. La silicosis es la enfermedad que se produce por la inhalación
del sílice. Otra es la causada por la inhalación del polvo del carbón.
La característica de estas enfermedades es que dañan los
tejidos pulmonares y reducen la capacidad de los mismos. Entre los síntomas
suelen estar la tos y las dificultades respiratorias.
Pérdida de audición
Muchos
trabajos implican la exposición continuada a ruidos con más decibelios de
los recomendados. Esto ocurre por ejemplo a las personas que deben por ejemplo
manejar maquinaria ruidosa.
Esta
situación prolongada puede dar lugar a diversas lesiones en el tímpano que
derivan en la pérdida de audición progresiva.
Lesiones de huesos
Las
lumbalgias, tendiditis o hernias discales figuran entre
las enfermedades más habituales que sufren los trabajadores. Pueden deberse a
la realización de esfuerzos físicos como levantar pesos o al verse obligado a
estar en malas posturas durante tiempo prolongado.
El
sentarse mal en el escritorio puede provocar dolores de espalda o molestias
cervicales. Ejercitar continuamente los brazos y tenerlos en posición elevada
como en el caso de los pintores también puede provocar la aparición de contracturas
y otras lesiones.
Epicondilitis
Se
conoce también con el nombre de codo de tensita. Se produce por realizar
demasiado ejercicio con el antebrazo. Además de a los deportistas como
tensitas, afecta a profesiones como carpinteros, albañiles o ebanistas.
Se
trata de lesiones musculares que se manifiestan con dolor en el codo. El
tratamiento más habitual cosiste en una rehabilitación, aunque en algunos casos
se hace necesaria la intervención quirúrgica.
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