Algunas cosas se recuerdan y permanecen largo
tiempo en la memoria, otras sin embargo se olvidan con suma facilidad. El
principal motivo para que ocurra una cosa u otra suele ser la atención o
interés que despierte el hecho concreto.
En algunos casos, no se
olvidan cosas, sino que en realidad no se han guardado nunca en la memoria.
Aunque también cabe la posibilidad de que si se hayan almacenado, pero no sea
posible su recuperación.
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