Se
denomina así a la acción de provocar la muerte de un enfermo terminal o
con graves discapacidades de forma voluntaria. Esto se puede realizar mediante
la administración de alguna sustancia o mediante la privación de algún tipo de
tratamiento o terapia.
Estos
procedimientos son actualmente ilegales en la mayor parte del mundo. Tan
sólo algunos países como Holanda han legalizado la posibilidad de eutanasia en
determinados casos.
Historia
El
concepto de eutanasia no ha surgido en la época moderna. Este dilema se ha
planteado en otras épocas de la historia bajo distintos puntos de vista.
La discusión ya la podemos encontrar entre los griegos que hablaban de muerte
digna.
A
lo largo del tiempo ha habido posiciones encontradas, que chocan con los
principios éticos, morales y religiosos de partidarios y detractores. De tal
manera que el debate ha llegado a la actualidad.
Para
algunos la persona tiene el derecho total y absoluto sobre su existencia
hasta el punto de poder decidir cuando debido a las graves circunstancias de
salud y sufrimiento físico ya no la quiere continuar.
Para
otros el derecho a la vida no puede ser obviado mediante la permisión de
inducir de forma voluntaria la muerte. Valoran que lo correcto es ayudar a mantener
la vida siempre que sea posible.
Actualmente
en España la eutanasia continúa estando condenada penalmente. En la Unión
Europea se legalizó en algunos casos en Holanda y en Bélgica.
Esta práctica está también contemplada en determinadas circunstancias en el Estado
de Oregón en EEUU.
Tipos de eutanasia
Se
distingue en muchas ocasiones entre eutanasia activa y pasiva. La
primera es aquella que se produce de forma voluntaria mediante la
administración de alguna sustancia o fármaco. La pasiva sería la producida por
la ausencia de un tratamiento o terapia que se sabe es necesario para prolongar
la vida del paciente.
También
se distingue en algunos casos entre directa e involuntaria. La primera
es la que se produce como causa directa de una acción voluntaria. La segunda se
reserva para los casos en los que la muerte es provocada por algún tratamiento,
pero sin ser ésta la intención del mismo.
La
eutanasia involuntaria se produce en aquellos casos en los que para aliviar el
dolor y el sufrimiento del paciente se administran fármacos muy fuertes que
pueden acabar provocando la muerte, pero sin que sea esta la intención.
Este caso si es legal, siempre que los medicamentos y las
cantidades administradas en cada caso sean los apropiados y no se demuestre que
fueron desproporcionados y tenían otro fin.
Casos destacados
Entre
los casos más conocidos y recientes en España está el de Ramón San Pedro,
cuya historia dio origen a una película, Mar a dentro.
Se
trataba de una persona que tras haber sufrido un accidente con 25 años se había
quedado tetrapléjico. Solicitó judicialmente la posibilidad de que le
ayudasen a poner fin a su vida, puesto que por sí mismo le era imposible.
Fue
la primera vez que esto ocurrió en España. Los jueces le denegaron esta
posibilidad.
Otro
caso conocido fue el de Terri Schiavo en 2005. Se trataba de una mujer
que llevaba más de quince años en estado vegetativo y que permanecía con
vida gracias a estar conectadas a unas máquinas.
El
marido solicitó judicialmente el derecho a desenchufarla y dejarla morir. Los
padres de la mujer se opusieron a esta petición, pero finalmente los jueces
autorizaron la desconexión.
Testamento vital en España
Se
trata de un documento ante notario donde uno puede dejar cuando se encuentra en
plenas facultades cuáles serían sus deseos en caso de encontrarse impedido para
expresar su opinión.
La
petición de eutanasia no sería respetada, aunque figurase en el documento por
ser ilegal, pero si existe la posibilidad de rechazar ciertos tratamientos.
La
legalidad y aplicación de estos documentos es comprometida. Además en muchos
casos la urgencia médica lleva a los profesionales a tener que actuar sin saber
la voluntad del paciente.
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