La
memoria es la capacidad humana que permite almacenar conocimientos,
experiencias y habilidades y recordarlas cuando sea necesario. Es una de las
principales herramientas con las que se cuenta en el proceso de aprendizaje,
pero no la única.
El
funcionamiento de la memoria es objeto de estudio de los psicólogos, que se
afanan en llegar a conocer totalmente su funcionamiento y desvelar algunas de
sus incógnitas.
Fases de la memoria
El almacenamiento de los conocimientos en la memoria es
posible si se cumplen los siguientes procesos:
·
Atención: es necesario que un individuo ponga su atención en
un determinado acontecimiento para que sea posible retenerlo.
·
Fijación y
significación: el acontecimiento no
sólo debe atraer la atención, sino retenerla.
·
Significación: el suceso o información debe tener algún
significado y ser de interés para el individuo, de lo contrario no será posible
su almacenamiento.
·
Codificación: el acontecimiento, dato o sensación se codifica en
la mente y es almacenado por la misma.
Recuperación de los
conocimientos memorizados
Una
vez almacenada la información es posible que esta se pierda rápidamente o que
se conserve. Para que suceda esto último es necesario que el aprendizaje
haya sido comprensivo y significativo y que una vez adquirido se estimule con
la repetición y el uso.
Si
el dato almacenado se relaciona e interactúa con otros de forma
significativa será más fácil su conservación, así como también su recuperación.
El
fin de retener datos es poder recuperarlos cuando sea necesario. La recuperación
de los mismos es más fácil cuanto más asentado esté el aprendizaje, cuanto más
usado sea y más se relacione con otros contenidos.
Tipos de memoria
El
ser humano dispone de distintos tipos de memoria con capacidades y funciones
divergentes como son la memoria sensorial, la memoria a corto plazo y memoria a
largo plazo.
Para
que los conocimientos pasen de una memoria a otra es necesario que se realicen
las fases descritas. Los nuevos datos deben ser comprendidos y deben
relacionarse con otros de forma significativa para que puedan ser recuperados
en el momento que se necesiten.
En
la memoria no sólo permanecen datos, sino que también se recuerdan imágenes,
olores o sabores. La evocación de estos suele estar asociada a personas o
momentos puntuales y la percepción de los mismos retrotrae al individuo a
ellos.
Memoria sensorial
Se
denomina así a la memoria que registra las sensaciones percibidas a
través de los sentidos, pero su retención se prolonga apenas unas centésimas de
segundo.
Así
por ejemplo se perciben sonidos e imágenes continuamente, la mayoría de los
cuales no pasarán de la memoria sensorial. Esta memoria tiene una capacidad
para procesar bastantes datos a la vez, pero en su mayoría son olvidados al
instante.
Memoria a corto plazo
Recibe
esta denominación la memoria que retiene un número de conocimientos
limitados, normalmente 7+/-2 dígitos durante un tiempo aproximado de 30
segundos.
Trabaja
con los datos que no han sido desechados de los recibidos por la memoria
sensorial. Esta clase de memoria es la que permite recordar un número de
teléfono hasta apuntarlo o recordar un lista breve de cosas de forma momentánea.
Memoria a largo plazo
Se
denomina así al tipo de memoria que puede almacenar una cantidad ilimitada de
conocimientos durante un tiempo también ilimitado. Dentro de esta se suele
distinguir entre:
·
Memoria declarativa: aquella en la que se almacenan datos, nombres o
sucesos acaecidos.
·
Memoria no declarativa: aquella en la que se recuerdan hábitos y
movimientos que se realizan habitualmente y que permiten atar los zapatos o
cortar la carne.
A tener en cuenta
Se habla también de la memoria de trabajo que es un
tipo de memoria a corto plazo que nos permite manejar una serie de datos
durante más tiempo. Los datos son retenidos durante el desarrollo de la tarea,
pero tras su finalización son olvidados.
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