Una forma
de incorporarse al mundo laboral es optar por el autoempleo, siendo autónomos o
creando una empresa. Es una opción más arriesgada económicamente, pero puede
ser una posibilidad para realizarse profesionalmente.
Una
vez ideado el proyecto es necesario observar el mercado laboral para saber si
ya existe el producto o servicio que se desea ofrecer. Conviene también
averiguar, si existe, a qué precio se comercializa.
Trámites de Constitución
·
Trámites legales: como dar de alta la empresa, acudir al notario y
pedir si se necesitan licencias municipales.
·
Trámites laborales: como inscribirse en el régimen especial para
trabajadores autónomos de la Seguridad Social.
·
Trámites tributarios: como el pago de impuestos y la obtención de un CIF
(Código de Identificación Fiscal) en la Agencia Tributaria.
Formas jurídicas
Un
aspecto importante es la forma jurídica que va a tener la empresa, es decir,
la organización legal y fiscal de la misma. Una información detallada sobre las
formas jurídicas y los requisitos de cada una se puede consultar en el
Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales o a través de su página web.
Para
decidir la forma jurídica de la empresa, es decir, si se va a constituir una
sociedad anónima o una sociedad limitada es necesario tener en cuenta que unas
empresas están constituidas por personas físicas y otras por personas
jurídicas.
Persona física
Es
aquel individuo o sujeto, que como tal, tiene obligaciones y derechos. Es
decir, una persona física es cada individuo por si mismo desde su nacimiento
hasta su muerte.
Las
personas físicas responden por sí mismas y por sus actos ante la ley. Así, si
una persona física crea una empresa, el será el encargado de responder de los
derechos, deberes o deudas de esa entidad.
Las
personas físicas pueden constituir distintas modalidades de empresa, entre las
que destaca el empresario individual. Se refiere a aquel individuo que
realiza en su nombre una actividad comercial y sobre él recae toda la
responsabilidad.
Persona jurídica
Son
aquellas asociaciones, agrupaciones o instituciones que ante la ley son una
sola persona. Se trata de más de una persona, pero si, por ejemplo, se les
imputase una deuda el conjunto de personas sería el encargado de responder ante
la misma.
Las
formas jurídicas de las empresas constituidas por personas jurídicas más
habituales son las sociedades anónimas, las sociedades limitadas y las
sociedades laborales.
Empresas de personas jurídicas
Las
personas físicas pueden constituirse en personas jurídicas y formar distintos
tipos de empresas, entre las que destacan:
·
Sociedad cooperativa: dos o más personas se asocian libremente para
realizar determinadas actividades comerciales o empresariales. El
funcionamiento democrático de estas empresas es una de sus principales
características.
·
Sociedades de
responsabilidad limitada: el
capital, formado por las aportaciones de los socios, se divide en partes
iguales, que no se pueden negociar ni dividir. Los socios no responderán
personalmente a las deudas. Suelen ser empresas pequeñas y/o familiares.
·
Sociedades anónimas: el capital, formado por las aportaciones de los
socios, se divide en acciones que se pueden vender libremente. Los socios no
responderán personalmente a las deudas. Suelen ser empresas grandes y/o que
cotizan en bolsa.
|