Algunas cosas se recuerdan y permanecen largo
tiempo en la memoria, otras sin embargo se olvidan con suma facilidad. El
principal motivo para que ocurra una cosa u otra suele ser la atención o
interés que despierte el hecho concreto.
En algunos casos, no se
olvidan cosas, sino que en realidad no se han guardado nunca en la memoria.
Aunque también cabe la posibilidad de que si se hayan almacenado, pero no sea
posible su recuperación.
Proceso de memorización
La
memoria es una de las capacidades intelectuales más apreciadas del cerebro
humano. En un primer momento la información se guarda en la memoria a corto
plazo. Esto no sucede con todo lo que se oye, ve o siente. Sólo algunas
cosas tienen el suficiente interés como para merecer ser recordadas:
·
Las que resultan
novedosas o llamativas y por tanto captan la atención.
·
Las que se reciben
primero. Así por ejemplo en una lista de nombres es más fácil recordar los
primeros que los siguientes.
·
Las que se asocian o
relacionan con algo que ya se conocía previamente.
Pero
la mayoría de las cosas que son retenidas en un primer momento no llegarán a
pasar a la memoria a largo plazo. Para que suceda esto último debe
ocurrir alguno o varios de los siguientes supuestos:
·
El hecho o dato debe repetirse
con frecuencia como por ejemplo el color del coche que aparca al lado.
·
La información
aprendida se relaciona con otra complementándola de alguna manera.
·
El dato, hecho o
sensación se relaciona con algo muy significativo. Así, por ejemplo, se
recuerdan ciertos olores porque se relacionan con personas
importantes.
Por qué se olvida
Algunas
cosas se olvidan porque se dejan de usar durante largos periodos de
tiempo, otras por que no se aprendieron de forma correcta.
Si
se memoriza una lista de nombres y fechas basándose únicamente en el aprendizaje
memorístico, es decir, de forma mecánica y sin la intervención del
razonamiento, en poco tiempo esa información se perderá.
Otras
veces la información no se olvida, sino que nunca llegó a grabarse del todo en
la memoria a largo plazo. Esto sucede porque no despierta el suficiente
interés, no capta la atención y no aporta ningún significado.
En
otros casos la información no se olvida, pero resulta difícil recordarla.
Este hecho suele deberse a que en el momento de su almacenamiento se realizó
una asociación equivocada o distinta a la que se busca.
Pérdida de memoria
Se
habla de pérdida de memoria cuando surgen dificultades para recordar
conocimientos aprendidos previamente o recordar acontecimientos, personas o
datos del pasado.
La
pérdida de memoria se denomina científicamente amnesia. Las causas son muy
diversas así como la gravedad de la misma. Comúnmente se habla de la pérdida de
la memoria como una consecuencia de la edad avanzada.
Amnesia
La amnesia implica la pérdida anormal de memoria a
causa de algún trastorno o enfermedad. Ésta puede ser más o menos acusada y ser
definitiva o temporal. Según lo que se olvide se distinguen distintos tipos de
amnesia:
·
Amnesia anterógrada: el individuo es incapaz de
fijar en su memoria los hechos que le acontecen cada día. Desde el momento de
la lesión ya no consigue recordar las cosas que le suceden.
·
Amnesia retrógrada: incapacidad para recordar
los hechos del pasado que estaban perfectamente memorizados.
·
Amnesia global: incapacidad o dificultad para
recordar tanto los hechos del pasado como los del presente.
Causas de la amnesia
La
amnesia puede tener distintas causas:
·
Enfermedades como el Alzheimer
o la demencia senil. En estos casos la pérdida de memoria es progresiva y
definitiva.
·
Lesiones cerebrales causadas por accidentes, tumores o cualquier otra
afección que implique daño de las estructuras cerebrales.
·
Padecimiento de hechos
traumáticos. En estos casos no existe ninguna causa física que la amnesia.
Generalmente sólo se olvida lo relacionado con el suceso como mecanismo de
defensa. La pérdida de memoria es temporal.
·
A causa de un fuerte
traumatismo o golpe. Normalmente se recupera en horas o días, depende de la
gravedad.
·
El consumo de
sustancias nocivas puede causar daños cerebrales que provoquen la pérdida
de memoria. El alcohol por ejemplo es responsable de un síndrome que implica la
pérdida de memoria.
|